lunes, 16 de marzo de 2009

Hablo, luego no existo.

Españoles, he muerto.
Sábado noche, tras un fatigante servicio en el restaurante, no podía dejar escapar el momento de echar unas copas, después de unos meses en los que en mi bolsillo no había más que telarañas. Estaba cansado, pero la voluntad en ocasiones puede más que el cuerpo. Al final, las 5 y media nos dieron. Por el camino, creía que me moría, el problema era el agotamiento de un día que comenzó con un viaje a Valencia, en el que toqué el instrumento y lo siguiente fue lo que ya no es un secreto para ustedes. Sin olvidar las 4 copas.
Lo conseguí, al final llegué a mi hogar, dulce hogar. Como de costumbre y con la poca costumbre del ahorro energético mi habitación estaba iluminada por la pantalla de mi ordenador, mi curiosidad me puede, y no voy a perder la oportunidad de ver si alguien había subido alguna foto "supermegadivertida" a tuenti, con comentarios aún más divertidos sobre los maricas que somos y lo que añoramos nuestros anos....

Pero en ese momento me di cuenta de que dejé de existir. Ya no estoy con vosotros, la red social más exitosa del momento. Regentada, seguramente, por algún sudoroso, obeso y orondo gordo de 30 y muchos años que disfruta controlando cual "Gran Hermano" incestoso a las niñas de 14 años, decidió que alguien que responde al nombre de TíoSexy y de apellidos Montenegro Laborda no merecía existir.
Ese supuesto Dios, que puede tomar decisiones a su antojo, deja claro lo lejos que estamos en este país de la libertad de expresión, ya que resulta que ni siquiera, se puede emplear un seudónimo para un perfil en internet.
Lo mejor de todo, es que hace 4 meses me aceptaron el cambio del nombre de la cuenta de TioSexy Irremediablemente Golfo, cansado de recibir invitaciones de gente con una foto de una polla en el perfil, por el seudónimo con mis apellidos reales que este sabado murió.
D.yoE.P.


Les veo en el "Caralibro" que como siempre al igual que el cine, lo de fuera es mucho mejor que lo de aquí. Tenga mi tuenti un entierro con una buena canción.

lunes, 2 de marzo de 2009

Las cosas que siempre digo que voy a hacer... y nunca hago.

Este blog lleva abierto ya más de un año. Como se ha podido apreciar, no ha habido ninguna actualización, excepto la de esa foto en la que podemos apreciar mi sexy y escultural cuerpo.
A estas alturas no hace falta comentar que soy una persona normal, de esas que en nochevieja dice que va a dejar de fumar y va a ser mejor persona. A estas alturas llevo 5 Nocheviejas en las que me lo he planteado y finalmente no ha cambiado ni una cosa, ni la otra. Tan sólo he cambiado mi paquetillo arrugado de Lucky Strike por un paquete de tabaco (ahora) seco Virginia Golden Blend. Y no se debe a la reducción del consumo de cigarrillos, más bien se debe a la ausencia de ese bien tan preciado que es la panoja.

Otra de esas cosas que siempre me he planteado hacer es un blog en el que poder comentar mis paridas, para leerme yo con el paso del tiempo, ya que dudo bastante que esto interese a nadie. Bueno quizás a mi madre, a la que no le confesaré que tengo blog, aunque probablemente lo descubra ella dentro de... ¿15 años? Ella es mi más fiel seguidora.

Quizás la primera entrada de este blog, sea el principio de unos cambios que me lleven a recoger mi cuarto prontamente, a decirles a mis padres que les quiero en vez de mandarles a la mierda repetidamente e incluso acompañar a mi hermana pequeña a ver la película de Disney de turno.
Quizás comience a ir a misa los domingos, y quizás comience a dejar de ser sedentario y practicar ejercicio una hora al día. A lo mejor también hago una película y a lo mejor estudio día a día. Puede que lleve de una vez a mi chica a cenar al "Plata" o tal vez deje de salir cada vez a beber hasta que pierda el conocimiento. Quizás me conciencie de que he de ser menos borde y radical y a lo mejor dejo de quejarme de que no me toca la lotería comprando algún boleto. Quizás haga algo por acabar con el hambre en el tercer mundo y quizá deje de escribir mientras me imparten clases magistrales y empiece a prestarles atención.

... o quizás no.

Una de las cosas que si digo que haré y hago, es irme de cervezas. Y ahora mismo eso sí que me apetece hacerlo.